Valeria Lorca. La violencia machista contada por sus víctimas

La directora de «¿Cuántas son muchas»? busca visibilizar la problemática, a partir de la obra documental mexicana, representada en más de 200 países.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Prensa.

¿Cuántas son muchas? es una pieza teatral que se acaba de estrenar en el Centro Cultural San Martín, con dirección de Valeria Lorca. La obra está basada en el libro Mujeres de arena, de Humberto Robles, que busca mostrar que las mujeres asesinadas no son un número, sino que, por el contrario, tienen nombre, rostro, historia y muchos sueños truncados. Allí están sus madres, padres, hermanas, hermanos, amigas, primas y hasta el diario íntimo de una de ellas dando testimonio del horror, de la injusticia y del dolor sin fin.

“Me emociona mucho esta obra porque siento que empezamos a recorrer un camino que queríamos transmitir, que es visibilizar esta causa. En Argentina, durante la cuarentena, murieron en un año 288 mujeres en sus casas. ¿Dónde está el peligro? En sus hogares. Uno como artista aporta su granito de arena, pero que se complete con el espectador es totalmente soñado”, explica la actriz y directora Valeria Lorca.

La obra, protagonizada por Jimena Alemo, Verónica Castro, Alejandro Grinblat, Claudia Nunia y María Eugenia Villamonte, se presenta los viernes a las 21 en la sala Enrique Muiño del Centro Cultural San Martín. “Es una de las piezas teatrales más representadas en el mundo sobre los femicidios; se realizó en más de doscientos países. ¿Cuantas más vamos a esperar que mueran para que empecemos hacer algo?”, se pregunta Lorca.

¿Cómo fue la experiencia del estreno?

El estreno fue glorioso. Nosotros hace dos años que veníamos con este proyecto. En principio, lo íbamos a estrenar en el teatro El Piccolino el 19 de marzo del 2020. Teníamos todo listo, pero fue el día en el que el presidente dio el discurso y se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Todo se cerraba. Estuvimos un año ensayándola virtualmente todas las semanas. Nunca la compañía bajo los brazos. Un año después tuvimos nuestra segunda oportunidad y el 19 de marzo del 2021 estrenamos en el Centro Cultural San Martín. Había una señal, un mensaje que transmitir.

¿Pensaron en posibilidad de hacerla en formato virtual?

No, porque teníamos mucha fe de que de esto íbamos a salir. Diego Berardo, director del Centro Cultural San Martín, nos dio un lugar en su programación y la idea es seguir adelante con las funciones en fundaciones, colegios y teatros. Este es un punto de partida. Queremos que la vea la mayor cantidad de público posible por eso la entrada es de 350 pesos, un precio accesible. Nuestro profundo deseo es que se vea, que se visibilice este tema. La obra es muy didáctica, clara y concreta.  

Una de las escenas del espectáculo dirigido por Lorca.

¿Cómo es la obra?

La obra es mexicana, le pertenece a Humberto Robles y transcurre en Ciudad Juárez. Esta pieza fue escrita en 1993 y desde su escritura al día de hoy en México murieron 3000 mujeres y seiscientas desaparecieron y nadie hizo nada. Yo adapté, no todas las escenas, pero sí algunas. Las aggiorné más a Buenos Aires porque le encontraba muchas similitudes con Argentina, a pesar de que es una problemática mundial. Son todos testimonios reales de madres, hermanos, primos y hasta hay un diario íntimo de una adolescente que cuenta desde lo que le gusta comer hasta su fascinación por el canto y cómo esa nena, que puede ser cualquier adolescente de hoy, de un día para el otro desaparece.

¿Cómo repercutió en el público?

Sentimos un silencio muy profundo en la platea.  Se percibía a la gente con el corazón en la mano. Después escuchamos los comentarios de lo que le había atravesado a cada uno. Tuvimos llamados de gente que no conocíamos que preguntaba: ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos ayudar? Nosotros no funcionamos como una ONG: somos un elenco de teatro que desde nuestro humilde lugar tratamos de transmitir este mensaje, pero sentimos que tenemos que hacer algo. Contamos con el apoyo de Madres Víctimas de la Trata que es una organización de mujeres de Constitución. Son mamás que nos ayudan y, de esta manera, estamos empezando a abrir redes, pero la verdad es que estamos aprendiendo. El público estaba totalmente absorto porque en una parte del espectáculo hay unas recomendaciones de la policía de Ciudad Juárez de México para que las mujeres no sean violadas, como si se pudiera evitar. A mí como directora, me pareció lo más adecuado que las dijeran clowns. Yo pensé que ese sería un momento en donde la gente iba a aflojar un poco y no sucedió para nada. Al contrario, era un silencio sepulcral.

Afiche de promoción de la obra del mexicano Humberto Robles.

¿Por qué eligieron esta obra?

Con la compañía, que ya habíamos trabajado antes, estábamos en la búsqueda de un material y siempre conversábamos acerca de la realidad, de lo que nos estaba sucediendo. Hablábamos de que todos los días nos levantábamos y había una mujer asesinada por un hombre y pasó a transformarse en una noticia de todos los días. Nos planteamos hablar sobre el tema de los femicidios y empezamos a buscar material, que no nos fue nada fácil porque no hay demasiado. Hasta que nos conectamos con Humberto Robles, el autor, que nos acompañó en todo momento. La obra en realidad se llama Mujeres de Arena y nosotros le cambiamos el nombre. Le pusimos ¿Cuántas son muchas? Es un fragmento de uno de los poemas de la obra. Porque sentimos más que nunca que son muchas. ¿Cuantas más vamos a esperar que mueran para que empecemos a hacer algo? Después nos enteramos que es la obra más representada en el mundo sobre los femicidios. Se realizó en 200 países.

¿Cómo fue tu labor como directora?

Trabajé con mucha libertad, hubo escenas que transformé en canción y en bailes. El primer ensayo terminamos todos llorando abrazados muy emocionados. Después de muchas charlas todos y todas llegamos a la conclusión de que habíamos sido abusados de alguna manera en algún momento de nuestras vidas, en la infancia o adolescencia. Sufrimos un hecho así porque teníamos las uñas pintadas de rojo o porque usábamos minifalda, o porque nos mostraron los genitales en la calle. Hubo una cofradía de amor que nos unió y sentimos que había que ponerla en escena. Como directora y actriz, siento que siempre el teatro es trasformador, te hace repensar situaciones y creo que esto es una oportunidad para que se vuelva a rever por qué nos matan. En Argentina, durante la cuarentena, murieron en un año 288 mujeres en sus casas. ¿Dónde está el peligro? En sus hogares.  No tiene sentido que tengan una tobillera o un botón antipánico, si no hay una Justicia que actúe rápidamente y autoridades policiales. Esto es algo que la sociedad debe revisar urgentemente.

La obra se puede ver los viernes, a las 21, en el Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551). El valor de la entrada es de 350 pesos.