Shakespeare y la bendita manía de crear en pandemia

Las obras del inglés cobran nuevo sentido y siguen siendo fuente de inspiración en momentos aciagos. Tres experiencias shakesperianas en las salas porteñas.

Por Diego Jemio. Fotos: Bernabé Rivarola (Habitación Hamlet), Prensa (Los Macocos) y Gentileza Clarín (Othelo).

Los vínculos entre la vida y la obra de William Shakespeare y la pandemia no son azarosos. El dramaturgo nació en 1564 en el medio de una peste catastrófica. Y, a lo largo de su vida, padeció otras tantas.

En la época shakesperiana, Londres ya era una ciudad superpoblada. Claro que en esos años estaba llena de ratas, aguas servidas y, por supuesto, grandes epidemias. Las más frecuentes fueron la viruela, la sífilis y la malaria.

Por eso, no de extrañar que en sus obran aparezcan las epidemias, que le afectaban directamente porque, por ejemplo, los teatros debían cerrar. «Eres un tumor, una úlcera pestífera, un hinchado carbunclo en mi sangre corrompida», escribió en El Rey Lear.

En Romeo y Julieta, las pestes juegan un papel fundamental. A raíz de una cuarentena en Verona, la carta de Fray Lorenzo nunca llega a las manos de Romeo.

Quizás por estas razones o por el sólo placer -y la necesidad- de volver una y otra vez a los clásicos, la cartelera porteña -ahora interrumpida por las nuevas medidas de restricciones- estaba presentando obras con diferentes miradas sobre Shakespreare.

Acá van tres opciones, que ojalá muy pronto puedan verse de nuevo en los teatros de la ciudad.

Habitación Macbeth

Audivert en una escena de «Habitación Macbeth».

El actor, director y docente Pompeyo Audivert quería hacer Macbeth desde hace un tiempo. La pandemia lo obligó a recluirse en una casa de playa y allí comenzó a pensar en la difícil tarea de interpretar él solo a los siete personajes de la obra.

Según contó en una entrevista, Pompeyo hacía largas caminatas por la playa memorizando el texto y la inflexión de la voz de cada uno de los personajes. Esa postal del actor en el medio de la fiereza del mar ya es muy propia de Shakespeare.

Finalmente, Habitación Macbeth se estrenó en el Centro Cultural de la Cooperación. El resultado es un espectáculo en el que Audivert despliega su cuerpo como arma de potencia y máquina teatral para contar la vida de esos seres atrapados en la crueldad de su codicia.

Lo acompaña una puesta de luces exquisita, al igual que la música en vivo -y compuesta para la obra- de Claudio Peña en el chelo.

Othelo

«Othelo» en clave de teatro físico.

«Siempre Shakespeare. Lo cómico es trágico y tan trágico que es cómico, o lo que se es capaz de hacer por odio y celos», dice la pieza promocional de esta versión de Othelo en clave de teatro físico, a cargo de un especialista en el tema: Gabriel Chamé Buendía.

La obra se estrenó en el 2003 y se convirtió en un suceso de la escena del teatro independiente. Si bien lleva unos años en cartel, a raíz de la pandemia cobra nuevo sentido. Y no viene mal la carcajada en estos tiempos, aunque tenga germen en el absurdo.

“El estado de placer, el estado de miedo no se pueden explicar intelectualmente. Se viven física y emocionalmente. La actuación no pasa por la cabeza. Pasa por un estado anímico, corporal, un estado lúdico. La gente ríe del hecho trágico, el payaso lo sabe y busca que se liberen estas tensiones. La especificidad de su lenguaje es la risa, la poesía, la tristeza”, dijo en una entrevista el ex integrante del Cirque du Soleil. 

Maten a Hamlet

Casablanca, Salazar, Wolf y Xicarts, integrantes de Los Macocos.

Estaba todo previsto para el viernes 16 en el Centro Cultural 25 de Mayo, pero el estreno deberá esperar. El espectáculo Maten a Hamlet marca el regreso de la formación original del grupo de humor Los Macocos después de 16 años.

Con dirección de Sebastián Irigo, el grupo se propuso «contar no la historia del noble, sino la del otro, el desconocido, el dueño de esa calavera, el bufón de Elsinor, el gran Yorick. El lado B de Hamlet».

Entonces, Los Macocos en la piel de los cuatro bufones será la propuesta de la obra, que se estrenará apenas la pandemia lo permita. La comedia de la tragedia más famosa.

Las obras volverán a realizar funciones apenas lo permitan las normas aplicadas por el Covid.