Maruja Bustamante. Las emergencias y la gran pregunta de cómo seguir

La actriz, directora y dramaturga dice que el teatro la salvó siempre y reclama respuestas urgentes para el sector. Sr.Oso y sus talleres de creación performática.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Gentileza Prensa.

Maruja Bustamante es actriz, directora y dramaturga, con una vasta trayectoria en los escenarios desde sus diferentes roles. Obtuvo el premio Trinidad Guevara a la mejor autora por su obra, muy memorable en el circuito off, Adela está cazando patos.

Además, trabaja la estética de drag queen y drag king. «Manifestar drag es la posibilidad de construir sobre el cuerpo todo lo que pueda crear, desear o transmitir. No solamente el lado social y cultural sino plantarse en la contracultura a pensar y repensar”, explica Bustamante.

Egresada de la carrera de dramaturgia de la EMAD y curadora en el área de Artes Escénicas del Centro Cultural Ricardo Rojas, sus obras más destacadas son Mayoría, Paraná Porá, Trabajo para Lobos, Dios tenía algo guardado para nosotros y Discépolo: Las Casas entre otras.

¿El arte puede ayudar en este momento? Si es así, ¿de qué manera?

A mí me salvo siempre el teatro. Fui una niña y una adolescente a la que amparó el teatro. Pienso que el arte nos puede ayudar hasta un punto, como catarsis, o a convertir lo oscuro en reflexión o manifestación poética. También en este momento podés estar tan deprimido que ni manifestarte artísticamente lográs. Pienso que en este momento hay que ayudar concretamente las emergencias y cómo vivir a partir de ahora.

¿Cómo te imaginas la dramaturgia postpandemia y el regreso a los escenarios?

No me imagino casi nunca el futuro. Me genera ansiedad. Deseo que luego de la pandemia podamos continuar. No podría hablar por la dramaturgia, pero puedo hablar sobre lo que a mí me conmueve hoy y ahora sobre escribir. Se trata de pensar cómo no perder la inspiración, el compromiso, la investigación, la prueba y el deseo inmenso de hacerlo. Quiero escribir sobre las personas y también sobre la felicidad, pura ciencia ficción. Quisiera escribir sobre todo lo que me da curiosidad y también sobre la naturaleza. Al mismo tiempo, es verdad que las personas que participan en mis talleres están muy atravesadas por la pandemia y sobre todo por el confinamiento y el miedo, pero yo le trato de huir. No sé si me gusta escribir sobre mi presente. Necesito distancia.

¿Qué considerás importante como aporte para la recuperación del ámbito teatral? ¿Cómo imaginas el regreso de los artistas a los escenarios?

Sería muy importante declarar la emergencia cultural para les trabajadores independientes; asumir que les artistas somos trabajadores y darnos alternativas para sobrevivir. Vamos a estar felices. Les pocos que hicieron algún streaming, incluso sin público, me han contado que lloraron de emoción al terminar la función. Sintieron eso que vivimos cuando nos brindamos en el escenario y se emocionaron. No se pudieron abrazar, tal vez por eso, dejaron caer sus lágrimas que imagino que se unieron en el piso armando un laguito de amor.

Escena de «Las casas», una de las últimas creaciones de Bustamante.

¿Cómo exploraste la estética de la drag queen y del drag king, ¿Cómo fue esa experiencia?

Es una experiencia que sigue y una de las cosas que más me gustan hacer en este momento. Desde 2015, me manifiesto a través de Sr. Oso. Lo hice por primera vez en un ciclo de monólogos en Timbre 4 junto a Gonzalo Pastrana. Pasé por el cabaret de Concha del Rio y ahora soy residente junto a @reyesdelamor.dragkings de Casa Brandon. Manifestar drag es la posibilidad de construir sobre el cuerpo todo lo que pueda crear, desear o transmitir, no solamente el lado social y cultural sino plantarse en la contracultura a pensar y repensar.

¿Cómo son los talleres Drag Fantasy?

En este momento estamos haciendo el taller Drag Fantasy con Belen Gatti @gattite @sandrokingok, la idea es ayudar al grupo a descubrir su drag, sin coartar cualquier tipo de manifestación, acompañando con amor, recorrido, investigación y la mayor conciencia transfeminista que podemos. Me pueden preguntar por el taller en @yosoymaruja o @casabrandon.

¿Cómo fueron los resultados del colectivo PIT (Profesores Independientes de Teatro)? ¿Cómo sería cuando se pueda volver a dar clases de manera presencial?

PIT es un grupo imposible, como me gusta decir. Solo esta pandemia nos podía juntar y nos juntamos y nos ponemos mucho las pilas. Hicimos el Festival PIT para apoyar a artistas solidaries y a quienes están en emergencia en la colectiva que pronto comenzará el papeleo para ser asociación. Estamos logrando muchas articulaciones con el estado y con otras grupas, asociaciones y colectivas. No paramos. No vamos a parar. Por ahora quienes podemos damos talleres online y tratamos de alentar a quienes lo ven como un imposible. Cuando se pueda a hacer presencial, ¡vamos a hacer una fiesta en la calle!

¿Con quién te hubiera gustado tomar un vino del mundo del teatro?

Hubiese hecho una comida árabe o hindú para Salvadora Medina Onrubia y charlaría sobre la energía del universo, la mística y la rebeldía.

¿Algo que quieras agregar?

Cambiemos las narrativas, es posible. O al menos intentemos. El tiempo nos está increpando, actuemos.