Marina Glezer apuesta por un radioteatro inclusivo y federal

La actriz, directora y guionista produce el ciclo «Vuelve» en la AM 750. La apuesta por «otro tipo de sensorialidad» y el plan de llevar el proyecto a las provincias.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Prensa.

La actriz, directora y guionista Marina Glezer dirige y produce el ciclo de radioteatro Vuelve, que se emite los días sábados de 23 a 24 por la AM 750. Además, conduce el programa de radio Pasajera en trance, que sale por la misma emisora los domingos de 15 a 17.

“Es un espacio que viene a incentivar otro tipo de sensorialidad. La escucha dispara la imaginación y eso no es poco teniendo en cuenta que hoy en día todo está tan digitalizado y en general pasa por la imagen”, explica su mentora.

El radioteatro surgió durante el confinamiento del año pasado, pero rápidamente se fue expandiendo hacia nuevos horizontes. “Conformé un proyecto diverso y versátil en sus criterios artísticos y estéticos. Trato de que sea plural, inclusivo y ahora va ser federal. En mayo me voy ir a Salta, si la pandemia lo permite, a grabar uno de los primeros radioteatros. Será una obra sobre Martín Miguel de Güemes, ya que junio es el aniversario de su fallecimiento”, adelanta Marina.

Germán Palacios es uno de los actores que participa del radioteatro.

Han pasado de los más diversos artistas tanto del teatro independiente, comercial y del oficial, como Ingrid Pelicori, Horacio Roca, Norman Briski, Germán Palacios, Natalia Oreiro, Eleonora Wexler, Patricio Abadi, Paula y María Marull, Luis Machín, Sofía Gala, Julián Doregger, Jorgelina Aruzzi. Maruja Bustamante y Valeria Lois, entre otros talentos artistas.

“Amo mucho hacer esas mezcolanzas del teatro independiente y de los conocidos porque abre posibilidades. Las promociones de los radioteatros salen por todos los medios del Grupo Octubre y de esta forma se conocen los artistas de todos los circuitos”, explica la compañera de vida de hace más de 20 años del actor Germán Palacios.

Marina es la directora artística del ciclo que produce junto al Grupo Octubre. “La curaduría artística no depende de mí solamente, sino del grupo porque la decisión es en conjunto. En general, yo convoco obras que me parecen radiales y también invito a ciertos actores y autores a generar un propio radioteatro y una propia dinámica grupal de trabajo”, explica la recordada actriz por sus papeles en El Polaquito, Roma y Diarios de Motocicleta.

¿Cómo surge «Vuelve»?

La angustia de no poder actuar, de dejar de ser espectadora y la falta de presencialidad fueron un poco el motor de todo esto. Me llevó a convocar a diversos teatreros, dramaturgos, actores y así poder compartir un espacio que incentiva otro tipo de sensorialidad. Pienso que hay algo fundamental para trabajar como sociedad y es la escucha. Me parece que en este país sería muy bueno abordarla como ejercicio.

Gleizer junto a Palacios.

¿Cómo son las repercusiones del público?

Tanto a Pasajera en Trance‘ como a Vuelve les está yendo muy bien. Hay muchos oyentes que son muy fieles y están firmes en la escucha del radioteatro. Me preguntan qué es lo que se viene, qué habrá la próxima semana, lo esperan y después de escucharlo todos nos manifiestan sus percepciones acerca de la obra. Es un público muy cautivo y leal.  Dentro de poco, saldrá uno que escribió Víctor Hugo Morales. También invité a Norman Briski a escribir un radioteatro.

¿Cómo es el proyecto de hacer los radios teatro de manera federal?

Es una gran noticia. Este año le presenté al Grupo Octubre y al Ministerio del Interior un proyecto para federalizar los radioteatros y me lo aprobaron. Es un plan muy lindo, que me entusiasma mucho porque habrá actores locales, con sus propias tonadas y eso lo va a enriquecer mucho.  Además, es una buena posibilidad de darse a conocer para todos aquellos que participen del ciclo. Una propuesta así abre caminos. En mayo me voy ir a Salta, si la pandemia lo permite, a grabar uno de los primeros radioteatros. Voy como directora artística y allí me encuentro con un director salteño y dos actores salteños. Será una obra sobre Martín Miguel de Güemes ya que junio es el aniversario. Vamos a producir un radioteatro sobre lo que sucedió en Yatasto en el encuentro de San Martín y Güemes. Después, está la idea es ir a Córdoba, Tucumán, Rosario y luego recorreremos por el sur. Todo esto si la segunda ola de Covid lo permite. El ciclo de radioteatro Vuelve, ya era plural y diverso, solo me faltaba que fuera federal.

Hará un radioteatro sobre la vida de Güemes.

¿Qué pensás del teatro que interpela la realidad?

Todo hecho cultural interpela y atraviesa la coyuntura presente, conjuga lo que sucede en el contexto socio histórico político. Cuando yo estudiaba teatro con Briski antes de pasar y analizar las acciones físicas, siempre teníamos que estudiar el contexto social histórico de los autores que estábamos trabajando. Además de analizar en qué momento había sido escrita la obra para poder entender de qué hablaban los personajes que íbamos a interpretar. No hay manera de que uno genere sentido en la ficción sin que eso tenga un compromiso directamente relacionado con la realidad.  Todo el arte que me interesa es el que te interpela y te hace preguntas. Para mí lo único que sirve en la vida es como vitamina de la vitalidad; es la curiosidad, el hacerme preguntas. Poder tener el permiso de darme vuelta y pensar lo contrario. No encuentro certezas, sino preguntas. La curiosidad es el motor que me lleva cada vez más a encontrar imágenes que tienen un orden estético y que me producen voluntades de creación. Y la incertidumbre también porque hay un coraje que me nace, de ese devenir de no saber si va a ver mundo mañana teniendo hijos casi adolescentes y un amor tan histórico, el talentoso actor German Palacios, no puedo más que querer un futuro. Que exista un futuro mañana.

¿Qué vislumbrás que va a quedar del arte en la postpandemia?

Yo creo que el arte siempre se transforma, se aggiorna y renace como el ave Fénix. Es un poco como las mujeres frente a tanto hostigamiento y opresión. Hay una fuerza arrasadora siempre de resurrección frente a cada muerte, maltrato o abuso y esa misma potencia le siento a los artistas.

El arte que me interesa es el que te interpela y te hace preguntas.

¿Cómo es tu participación en los talleres y comedores?

Yo soy militante del campo nacional y popular, en realidad participo desde que tengo 13 años. Primero milité en la agrupación H.I.J.O.S, Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio. Soy hija de exiliados, por lo tanto, siempre estuve cerca de la agrupación. Además, me organicé con las compañeras para luchar por el aborto, legal, seguro y gratuito y también empecé a militar en los barrios haciendo trabajo social, alfabetizando y dando talleres de teatro y de periodismo digital. Los territorios del conurbano a los que voy son Merlo, Lanús, José León Suarez, Esteban Echeverría y en CABA voy a Villa Soldati.

Si tuvieras que hacer una obra de teatro en estos tiempos, ¿cuál elegirías?

Haría La ópera de dos centavos, de Bertolt Brecht. Pienso en esta pieza porque justamente apela a una conciencia en donde nadie se salva solo. Nadie salva a nadie y nos salvamos entre todos. No puedo yo creerme más que nadie solo por el hecho de tener más privilegios u oportunidades. A mí me hace mejor persona poder brindar algo que al otro lo multiplique. Apelo a la solidaridad y a la justicia social. Eso es La ópera de dos centavos, uno es igual a otro, el que tiene y el que no. Ambos tienen la misma oportunidad de sobrevivir frente a la coyuntura.