Mariano Tenconi Blanco: «Pensar lo imposible es la manera más profunda para analizar la realidad»

La pandemia truncó el estreno de una serie de obras a la que bautizó «La Saga Europea». Escribir como un modo de estar en el mundo.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Sebastián Freire.

El autor y director Mariano Tenconi Blanco ocupa un lugar de referencia en la escena teatral contemporánea. Es creador de algunos títulos inolvidables como La vida extraordinaria, Todo tendría sentido si no existiera la muerte, Quiero decir te amo, La fiera, Futuro y Lima Japón Bonsai, entre otros de su prolifera producción.

Miembro y fundador de La Compañía Teatro Futuro junto a Ian Shifres y Carolina Castro, este año tenían un gran proyecto en el Complejo Teatral de Buenos Aires titulado La Saga Europea. “Íbamos a estrenar cuatro obras entre 2020 y 2022, pero seguramente eso se irá ajustando a las posibilidades de la realidad sanitaria”, explica Tenconi.

Una entrevista con varios condimentos: pandemia, dramaturgia, proyectos, procesos creativos y un vino imaginario con Shakespeare.

¿El arte puede ayudar en este momento? ¿De qué manera?

Estoy tentado de responder que no. Y creo que ésa es la forma en la que el arte puede –si es que puede y debe- ayudar. En este mundo utilitarista, la imaginación por la imaginación misma no es un bien preciado. El imperio del ya es también el imperio de la realidad. Y la ficción nos sirve para imaginar lo que no existe, lo que no tiene utilidad, para inventar mundos otros. Pero muchas veces, pensar lo imposible es la manera más profunda para analizar la realidad. Muchas veces en esos mundos extraños que inventa el arte encontramos de algún modo la respuesta a lo que no tiene respuesta. El amor, la muerte, la soledad: muchas veces ha sido en un teatro donde hemos sentido que podíamos comprender todo eso. El arte más útil me parece aquel que no tiene que tener ninguna utilidad.

Escena de «La vida extraordinaria», de Tenconi Blanco.

¿Cómo son las propuestas de la compañía Teatro Futuro?

Es una estructura de creación y producción que creamos hace ya siete años con Carolina Castro, que viene de las ciencias de la comunicación y la gestión cultural, y con Ian Shifres, músico. Nos interesa desarrollar trabajos de ficción en las artes escénicas y más o menos eso venimos haciendo todos estos años. Estrenamos ya diez obras, con producciones en Argentina, Uruguay y Chile, y con giras por Chile, Uruguay, Colombia, Perú y España. Son mis amigos y aprendo de ellos cada día.

¿Por dónde circulan los caminos de la creación para un dramaturgo en estos tiempos? ¿Qué te inspira?

Estoy escribiendo porque escribir es, básicamente, mi modo de estar en el mundo. Trato de que la realidad me afecte lo menos posible. No creo en la inspiración sino en el trabajo. Cada proyecto de escritura es un proyecto de lectura, así que todas las noches me siento a leer, anoto citas, referencias, ideas propias o ajenas, hipótesis de trabajo, en mi cuaderno, y al cabo de algunas noches voy escribiendo escenas, y al cabo de algunos meses voy terminando una obra. Mi anterior obra, aún no terminada, titulada Las invasiones inglesas, la escribí entre Inglaterra, China, Perú, Colombia y Argentina. Luego escribí Las Cautivas en Ecuador. Este año me lo pasé escribiendo Las Ciencias Naturales, lógicamente, sin salir de Buenos Aires. Pero el método ha sido el mismo. Las tres obras forman parte de La Saga Europea, proyecto que íbamos a estrenar, antes del virus, en el Complejo Teatral de Buenos Aires entre 2020 y 2022.

¿Qué crees que sería importante como aporte para la recuperación del ámbito teatral?

Sería importante que los ministerios e instituciones culturales utilicen la imaginación y se pongan activos en torno a encontrar posibilidades de trabajo para el teatro dentro de los protocolos que las autoridades de salud confeccionen. Si la televisión no paró un solo día, parece extraño -y da tristeza, pero también rabia- que el teatro no haya podido trabajar un solo día en cinco meses.

¿Con quién te hubiera gustado tomar un vino del mundo del teatro de todos los tiempos y por qué?

Con Shakespeare. Es el mejor autor de todos los tiempos. He pasado y sigo pasando mucho tiempo investigando sobre su obra y sobre lo poco que se sabe de su vida. Pero parece que era buen bebedor, así que imagino una noche larga.