«Lo escucho», una comedia efectiva y sin pretensiones para volver a reír

Gabriel Goity y Jorge Suárez, que trabajaron juntos en varias ocasiones, forman una buena dupla en una obra ágil y entretenida.

Por Diego Jemio. Fotos: Milwatts.

Un hombre se hace pasar por un paciente. Pide un turno en el psiquiatra de su mujer, que lo acaba de abandonar. Cuando llega a la consulta, le dice al terapeuta que “arregle” lo que echó a perder. Y lo amenaza con una granada; parece estar dispuesto a todo. Ése es el cuento inicial de Lo escucho, la comedia escrita por la dupla compuesta por el chileno Héctor Cabello Reyes y el actor y músico francés Bénabar. El espectáculo tenía previsto subir a escena en marzo de 2020, pero recién se estrenó este mes a raíz de la pandemia.

Gabriel “Puma” Goity es el marido desesperado y Jorge Suárez interpreta al psiquiatra, algo snob al principio pero que irá perdiendo las caretas a lo largo de la obra, que dura 75 minutos. El elenco se completa con Daniela Pal, Ricardo Cerone y Julieta Vallina, con dirección de Carlos Olivieri.

La puesta es clásica y funcional a la historia. El diseño de escenografía de Julieta Kompel muestra el consultorio de un psiquiatra, con los elementos infaltables: diván, un escritorio y un placard tan inmenso como para esconder a alguien.

En los últimos años, las comedias con alguna arista “psi” ocuparon un lugar recurrente en la avenida Corrientes, con decenas de variantes. Y con Toc Toc como el gran éxito del teatro argentino. La cuestión de matar al psiquiatra acá sólo es la excusa para poner en juego los opuestos: un marido roto por el desamor y un psiquiatra que, en los primeros minutos, parece tener todo bajo control. Pero claro que nada será así.

Suárez, Goity y Vallina en una escena de «Lo escucho».

En el duelo actoral entre Goity y Suárez está el punto más interesante de la obra, además de las intervenciones de los “pacientes” que acompañan con gracia; la dupla había trabajado junta en El método Grönholm y Gorda.

Por momentos, aparecen las patologías del médico, los juegos de palabras del marido, la presencia de la esposa y todo el absurdo que la situación genera, principalmente, desde lo físico. Aunque la comedia es francesa, la adaptación tiene algunos giros locales. Por ejemplo, al momento de hacer una acotación de su personaje, el mismo Goity subraya el texto con la palabra “machirulo”, tan propia de nuestro diccionario criollo.

Con una fuerte impronta del absurdo y algunos toques del sainete, Lo escucho no tiene grandes pretensiones. Quiere hacer reír y lo logra por momentos en una dinámica que irá ganando fluidez seguramente con el correr de las funciones. Después de tantos meses, el espectador y los artistas agradecen la energía de las risas en un teatro. Y ser parte de una realidad ficcional sin barbijos ni protocolos.

Lo escucho se puede ver de forma presencial de miércoles a domingo en el Teatro Metropolitan Sura (Avenida Corrientes 1343). Tickets disponibles en https://www.plateanet.com/ y en la boletería del teatro.