Javier Daulte: «Lo bueno que suceda después de la pandemia no ocurrirá de forma espontánea ni natural»

El dramaturgo, director y docente aconseja discutir sobre el oficio con colegas y amigos y no dejar de crear. Su mirada sobre el teatro online en tiempos de cuarentena.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Gentileza Clarín y prensa.

«Tenemos más impresiones que pensamientos», dice Javier Daulte para descibrir este momentos que nos toca vivir, a raíz de la pandemia que aún no tiene fecha de fin. El dramaturgo, director teatral, docente y guionista no sólo lo dice como creador sino también como alguien que lleva adelante su propia sala Espacio Callejón, con la incertidumbre de los espacios cerrados y actores sin trabajo.

Con una larga trayectoria, Daulte llevó a la escena porteña e internacional numerosas obras de teatro. Entre sus puestas sobresalen Criminal, La escala humana, Bésame mucho, ¿Estás ahí? y Nunca estuviste tan adorable, entre muchas otras. Se destaca tanto en el teatro off como en las grandes sales de la calle Corrientes. Ha recibido innumerables distinciones en el ámbito nacional como fuera del país.

¿Qué pensas de esta situación que nos toca vivir?

Tengo la sensación de que tenemos más impresiones que pensamientos. Las impresiones tienen que ver con la extraña vivencia de que todos los días son demasiados parecidos entre sí. Sumado a la angustia que conlleva porque a esa repetición le pesa la incertidumbre de cuándo se terminará. A la hora de los pensamientos pongo prioridades: primero en los que enferman y mueren. En los que están en grupos de riesgo como los trabajadores de la salud. Luego, las enormes dificultades económicas de los que menos tienen. Aquellos que no tienen trabajo. Aquellos que teniéndolo no pueden llevarlo a cabo y no pueden cobrar. Sólo unos pocos privilegiados pueden continuar con algunas de sus actividades porque cuentan con los medios tecnológicos para hacerlo. Todos queremos que alguien nos diga cuándo y cómo se resolverá, pero nadie nos puede dar respuesta. Sólo hay especulaciones. Los países aprenden unos de otros. De los aciertos y de los errores. Lo único que yo puedo manifestar son deseos: que esto pase pronto y que el flagelo sea el menor posible.

Las sociedades han pasado por grandes catástrofes. ¿Crees que algo se modificará?  ¿Se puede obtener algún beneficio de todo esto?

Veo que permanentemente se trata de comparar esta pandemia con otro tipo de catástrofes pasadas. Esta tiene la particularidad de producirse en todas las latitudes al mismo tiempo. Eso le da algo inédito.  No soy muy optimista respecto de que algún beneficio se pueda obtener de este desastre. Lo «bueno» que suceda después de la pandemia no ocurrirá de manera espontánea ni natural. Habrá que trabajar para ello. Tampoco creo que las personas se vuelvan más solidarias. Si estamos viendo gestos de solidaridad es porque ya éramos personas solidarias desde antes de la pandemia. Creo también que los efectos y consecuencias de todo lo que está pasando son diferentes según el estrato social y la edad. No es, ni será lo mismo, para los más chicos que para los adolescentes y los jóvenes de 20. Tampoco para los que pasaron los 30 y así sucesivamente. Son edades vitales muy diferentes respecto a los anhelos, proyectos de vida y asignaturas pendientes. Supongo que esto último, lo de las asignaturas pendientes, es algo que está muy presente en la conciencia de todos. Quizá en estos tiempos de confinamiento podamos ordenar algunas prioridades personales.

Valeria Radioactiva, una de sus últimas creaciones teatrales.

¿El arte puede ayudar en este momento? Si es así, ¿cómo podría hacerlo?

El arte siempre está ahí. No sé en qué ayuda. Pero me cuesta concebir un mundo sin arte. El arte no tiene que hacer nada. Somos las personas las que tenemos la posibilidad de acceder y consumirlo y disfrutarlo o no. Si consumir arte como ver una buena película, leer un buen libro, acceder a exposiciones o a museos on-line nos hace concentrar en algo que no sea el estar permanentemente esperando que esto pase, creo que sí, el arte ayuda muchísimo.

Tres consejos que puedas brindar a los artistas en estos tiempos de cuarentena.

Lo que me aconsejo a mí mismo: empezar y terminar algo por vez; no dejar las cosas a medio hacer. Si leo un libro, terminar esa lectura. Escribir para los que lo hacemos. Y para los artistas que no son escritores igualmente intentar plasmar en palabras lo que sea, más allá de su posible publicación en las redes o donde sea. Y, por último, dialogar con colegas, con amigos y discutir acerca de la propia disciplina. 

¿Con quién te hubiera gustado tomar un vino del mundo del teatro de todos los tiempos y por qué?

Con Shakespeare, sin lugar a dudas. Supongo que le haría un montón de preguntas.

¿Qué crees de esta nueva modalidad de ver teatro online? ¿El Espacio Callejón podría sumarse a esto?  

Creo que son alternativas de entretenimiento y en tal sentido me parece muy bien. Sobre todo, con obras que ya no podríamos ver porque hace tiempo que no están en cartel. Si esa costumbre se conserva cuando pase la pandemia me parece algo muy beneficioso. Respecto de las obras que podrían estar en cartel si no estuviésemos en cuarentena, no lo tengo tan claro. Por momentos me hace pensar en que estamos tirando la toalla. Confío en que pronto -un pronto que puede estar lejos todavía- volveremos a encontrarnos en los teatros.