Carlos Belloso: «Los que tenemos la pulsión de hacer no paramos»

El artista multifacético divide su tiempo entre obras online, la pintura, las animaciones y las esculturas en papel metalizado. La necesidad de compañía simbólica.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Gentileza Clarín.

Carlos Belloso es un artista de gran alcurnia, multifacético y dueño de un talento para interpretar único y propio. Está presentando en formato streaming su espectáculo Puré 100% Belloso. “Junte a varios de mis personajes adaptados a los tiempos que corren. Hay un plomero que va por las cloacas así se ahorra el permiso de circulación, una tejedora online y un científico loco”, explica Belloso.

Además, está ensayando para el Cervantes online, hizo el poema ocho de Espantapájaros de Oliverio Girondo, una película, ventriloquia, dibujos, pinturas, animaciones con Leonardo da Vinci y bailarinas en papel metalizado. “Se dio una paradoja muy grande porque cuanto más se usó o se necesitó a los artistas, menos trabajo tuvimos”, reflexiona el talentoso actor que confiesa que tomaría un vino imaginario con Lon Chaney y Francis Bacon.

¿Cómo vas a atravesando la cuarentena?

Mi discurso es la solidaridad, sino nos ponemos en la cabeza que tenemos que salir todos juntos va a ser muy difícil. Hay que estar atentos a la unión y a tratar de no friccionar porque el desencuentro de los discursos genera un malestar en la población. Nosotros los actores estamos tratando de generar ciertas cosas porque hace mucho no salimos a trabajar y también por el bien de nuestras cabezas. Yo hice varias cosas en Instagram, la película Murciélagos, un sketch con Guillermo Aquino, pero llegado un momento hay que facturar algo. El streaming no es lo mismo que hacer teatro, pero si corrés un poquito el margen es una posibilidad de una entrada. La actividad va pidiendo pista. Así que bienvenido sea. Hay un clima de cansancio, de agobio y preocupación, pero hay que revertirlo en la medida en que ayude y no que todo vaya para atrás. Mi hermana tuvo coronavirus y fue muy preocupante para toda la familia. Ahora ella ya está bien de salud.

¿De qué se trata el streaming «Puré 100% Belloso»?

Es una obra que yo ya la había hecho, pero ahora junté a varios de mis personajes adaptados a los tiempos que corren. Hay un plomero que va por las cloacas así se ahorra el permiso de circulación, una tejedora online, un científico loco, un hombre del futuro que cuenta como fue todo y describe al habitante en pandemia, entre otros personajes. Todos cuentan algo muy actual.

¿Cómo creas tus personajes?

El método es extraño. La tejedora nació de una máquina que yo heredé de mi mamá. Ella la iba a tirar, pero yo le dije que no, que esperara que yo algo seguramente iba a hacer. El plomero es un tipo que aparece en lugares extraño porque los clientes lo tiran por el inodoro. El científico es el Doctor Peuser, de una obra anterior que yo había hecho. A este personaje siempre lo tengo como ese discurso seudocientífico, que aún ahora lo podemos ver. Sin ir más lejos una Viviana Canosa recomendando que tomen dióxido de cloro. Es un personaje que hace ciertas cosas absurdas y disparatadas. El del juez es una adaptación de un cuento de Marcos Denevi. La televisión y la realidad te dan mucho material. Yo vengo de los 80 en donde mezclás la poética con nombres muy cotidianos que se ven en la televisión y eso hace un cóctel muy absurdo. Este espectáculo Puré 100 % Belloso es la suma de personajes de varieté donde cada personaje tiene su mundo. Yo surjo como actor del varieté del Parakultural y la construcción de mis personajes siempre fueron desde ahí.

Escena de «Puré 100% Belloso».

¿Cuáles son los otros proyectos que tenés para este año?

Además, estoy ensayando para el Cervantes online Asteroide. Fin de un mundo imposible, escrita por María Zubiri y dirigida por Cecilia Meijide. Con Eugenia Guerty, Julián Larquier, Luis Machín y Camila Peralta. Y también hice un poema de Oliverio Girondo, Poema 8 de Espantapájaros, para Maratón de poesías.

¿Desde siempre te gustó dibujar y pintar?

En un momento de mi vida estaba en la disyuntiva de si iba a ser actor o artista plástico. Siempre tuve esas dos posibilidades. Yo estudié dibujo y pintura con Hermenegildo Sábat. En la cuarentena hubo un desafío de un pintor español, Antonio García Villarán, que me entusiasmó y era escribir y dibujar en cuarentena. En mi Instagram se puede ver. Dibujé un personaje que tengo hace mucho tiempo que es un esqueleto que dice algunas frases como: “Cuando te morís no te das cuenta”. Es un concepto de un pensador sueco, Emanuel Swedenborg, creía que cuando uno se moría no se daba cuenta, seguía su rutina y eso siempre me quedó como una frase concepto de la vida que a veces morimos en muchas oportunidades y no nos damos cuenta que estamos muertos. O al mismo tiempo, uno tiene una esperanza de que cuando muera sigan algunas cosas. El esqueleto para mí no es solamente simbólico; no sabés si es hombre o mujer, sino que además es un dibujo muy poético. La poesía es algo que dispara la cabeza y después te das cuenta de lo que escribiste como si no fueras vos él que lo hizo y fueras un médium que te hicieron escribir eso. No tengo estilo propio en la poesía. El único estilo es que me venga algo de arriba y anotarlo como un mensaje que no lo vi yo, lo vio otra entidad. Me parece que así tiene que funcionar la poesía. Envidio a los poetas profundamente no solamente porque viven en esa especie de trance que posibilita visibilizar lo que no está, sino que también tienen una forma particular de vivir ese médium; esa forma de ser el cuerpo que transita la palabra.

¿De qué se tratan las animaciones que hacés, como por ejemplo la de Leonardo da Vinci?

La animación de Leonardo da Vinci, la hice junto a mi mujer. Ella tiene un programa para hacer este tipo de animaciones. Duran un minuto y también se pueden ver en mi Instagram. Se me ocurrió hacerlo como homenaje a Italia. Lo que hice fue que Leonardo hable sobre distintos temas de forma cotidiana. Habla, por supuesto en italiano, de cómo pudo haber sido pintar a la Gioconda. Son ideas que me gustaron exponer, pero también viendo una posible proyección en el futuro de pensar esas cápsulas para hacer animaciones un poco más complejas. La cuarentena despertó una pulsión grande a los artistas a seguir creando dentro de los límites que tiene. La película Murciélagos fue hecha al principio de la cuarentena, cuando estábamos totalmente encerrados y hablaba de ese momento. La situación de encierro genero una pulsión de hacer y de expresar lo que teníamos adentro. Todos los artistas desde sus redes mueven algo para adelante. No se quedan ahí estáticos. La idea de estar estáticos y no hacer nada es la muerte. Por eso, los que tenemos pulsión de hacer no paramos.

También haces bailarinas con papel de alfajores y mentitas

Las bailarinas las hago desde hace mucho tiempo. Yo las llamo esculturas en papel metalizado. Siempre tengo la idea de que lo aprendan a hacer porque no conozco mucha gente que haga a esas bailarinas. Voy a armar un tutorial para que quienes quieran hacerlas puedan. Hay que hacerlas bien, las piernas de la bailarina son muy importantes, la musculatura de las piernas, del brazo, el rodete y el tutú. Yo si veo un papel metalizado me sale hacerla inmediatamente. Obviamente he dejado bailarinas por todos lados a lo largo de mi vida.

¿Cómo es el personaje de ventriloquia que hacés?

Felipe es un muñeco que hice hacer para un espectáculo que se llamó Mundo Mudo. Hasta que un día me habló. Parece una locura, pero a partir de ese momento empezamos a dialogar. Hay algo del ventrílocuo que cae en una especie de magia y de hechizo del muñeco. El desafío es que realmente lo hagas hablar de verdad. En la magia, el primero que tiene creer es el mago y el ventrílocuo en su muñeco. A partir de eso, empezamos a hacer cosas juntos. Algunas las subí a Instagram porque quise hacer algo con Felipe en la cuarentena, además de mandar saludos y feliz cumpleaños a amigos.

¿El arte te ayuda mucho en este momento?

Yo creo que el arte es un vehículo para sacar afuera la sensibilidad que tiene cada persona en distintos momentos. Esta cuarentena no es indiferente a esa sensibilidad artística que se ve llena de incertidumbre. Cuando uno expresa lo que tiene adentro cuenta un poco que sigue vivo y que hay que seguir a pesar de las pandemias, de las pestes y las cuarentenas. Pienso que el verdadero artista es el que nunca va a dejar de expresarse porque su sensibilidad exterior lo obliga.

¿Crees que se va a revalidar o mirar con otros ojos la profesión del artista?

Se dio una paradoja muy grande porque cuanto más se usó o se necesitó a los artistas, menos trabajo tuvimos. Se agotó todo, se consumió un montón de series, películas, libros… Quizás es una nueva oleada para seguir haciendo cosas. El arte si es necesario porque es lo único que te puede salvar la cabeza. Una necesidad extrema de compañía simbólica.

¿Con quién te hubiera gustado tomar un vino del mundo del arte?

Con Lon Chaney padre. Para mí, es el actor más grande todos los tiempos. Y con Francis Bacon, increíble pintor inglés.