Andrés Binetti: «Espero que la pandemia no se vuelva tema sino que produzca cambios más profundos»

El dramaturgo, director y docente imagina cómo serán las producciones después de la crisis sanitaria. Y dice que el teatro encontrará la forma de sobrevivir.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Gentileza Prensa.

“El teatro ha sabido sobrevivir”, dice Andrés Binetti al referirse a la pandemia y el regreso a la actividad, que aún no tiene fecha precisa. Con una extensa trayectoria, es dramaturgo, director, docente universitario y miembro de la fundación SOMI/Teatro del Pueblo. Además, es egresado de la Escuela de Arte Dramático en la carrera de Puesta en Escena y actualmente dicta clases en la EMAD, la USAL y la UBA.

Binetti llevó a la escena porteña e internacional numerosas obras de teatro. Entre sus piezas más destacadas se encuentran Llanto de perro que obtuvo el Premio Trinidad Guevara, Leve contraste por saturación, Opera anorexia, Una caja Blanca y La piojera entre otras. En una charla con él, compartimos su mirada sobre la pandemia, la dramaturgia, las estrategias de supervivencia y un vino imaginario con Chejov.

Las sociedades pasaron por grandes catástrofes. ¿Cómo pensás que saldremos de todo esto? 

En una mirada positiva, podríamos pensar que todas las catástrofes nos han dejado alguna enseñanza. Creo que, en términos estéticos, va a haber cambios, pero todavía no sabemos cuáles serán. Es una situación que recién nos está pasando; la estamos atravesando y habrá que ver cuál es el resultado. El teatro ha sobrevivido a las dictaduras, a las crisis económicas y a la censura medieval. Probablemente encuentre una manera de sobrevivir a esta pandemia también.

¿Cómo nos ayuda el arte en estos momentos?

El arte nos ayuda a tratar de entender eso que es ominoso. En ese sentido sí ayuda. Luego también es un aliado a la hora de lidiar con la angustia.

¿Por dónde circulan los caminos de la creación para un autor en estos momentos? ¿Es un buen momento para escribir?  

Paradójicamente, en estos momentos no estoy teniendo tiempo de escribir. Creo que es un buen momento para iniciar algo de largo aliento. La dramaturgia tiene una urgencia que se resiste a la espera.

¿Cómo imaginas que será la dramaturgia post pandemia?

Espero que la pandemia no se vuelva tema, sino que produzca cambios más profundos. Aunque temo una seguidilla de obras que tematicen la pandemia.

¿Podrías compartir algún consejo para atravesar este momento?

No angustiarse por el paso del tiempo, leer todo lo que puedan y leer poesía siempre.

Manuel Vicente en «El último espectador», una de las creaciones de Binetti.

¿Qué crees que sería importante como aporte para la recuperación del ámbito teatral? ¿Y cómo vislumbrás el regreso del teatro?

Creo que lo más importante y lo que siempre es un poco deficiente en este país es el apoyo estatal. Esperaría que las entidades que se ocupan del fomento de la cultura se empiecen a ocupar sobre todo de los artistas que no pueden trabajar porque eso si va a ser un problema serio. Va a ser muy difícil la vuelta. Nosotros lo estamos viendo en el teatro del Pueblo con un protocolo del 30% de posibilidad de vender entradas. La verdad es que nosotros no estamos tan perjudicados porque somos una fundación sin fines de lucro. Lo mantennos y lo creamos para la sociedad. Es mucho más problemático para las personas que viven de sus teatros o que viven solo del oficio. Es lo que a mí más me preocupa. Creo que el Instituto Nacional del Teatro, Proteatro, el Fondo Nacional de las Artes y los Ministerios de Cultura de Ciudad y Nación deberían agilizar un poco la respuesta. Nosotros en el teatro estamos muy bien más allá de la tristeza de haber inaugurado un teatro y tener que cerrarlo al mes y medio.

¿Cómo fue la experiencia de clases magistrales en el Teatro del Pueblo y seminarios?

Las clases magistrales y los seminarios están funcionando muy bien sobre todo porque tuvieron proyección en Latinoamérica y en las provincias. Fue una experiencia nueva y nos interesó mucho el formato. Estamos muy contentos y conformes.

¿Qué pensas del teatro virtual?

No es teatro, pero está muy bueno el relevamiento. Tener la oportunidad de ver obras que uno no ha podido ver por el tiempo, como documento, me parece súper interesante. Además de que las nuevas generaciones puedan acceder a lo que serían los clásicos contemporáneos. Por supuesto que a manera de subsistencia todo lo que se genera obviamente lo veo bien, en el sentido de que hay que ganarse el mango, pero me parece que está lejos de ser teatro. También lo que se ve que es interesante es lo mal que relevamos y que documentamos nuestras obras. Eso es muy notable.

¿Con quién te hubiera gustado tomar un vino del mundo del teatro de todos los tiempos y por qué?

Con varios, pero si pienso en el primero que se me viene a la cabeza es Chejov para hablar del clima, del campo, de la ciudad… Creo que es el más moderno de todos los dramaturgos.