Alternativa, con nueva imagen y espíritu renovador

Javier Acuña, fundador del sitio, habla del cambio de identidad y de las posibilidades que da la unión del teatro y la tecnología.

Por Muriel Mahdjoubian Rébori. Fotos: Gentileza Prensa.

«Alternativa es la casa de los artistas», la define su mentor Javier Acuña. El actor, programador y astrólogo fue el fundador de Alternativa Teatral en 2000. El sitio nació para difundir sus propias obras y las de sus amigos, pero con el correr de los años se convirtió en una plataforma digital fundamental para toda la comunidad teatral. Hoy combina información, venta de entradas, secciones con anuncios de audiciones, dónde conseguir vestuario, notas, entrevistas y críticas.

¿Cómo nace Alternativa teatral?

Yo trabajaba en relación de dependencia en MasterCard y me quería independizar. Empecé a distribuir curriculums hasta que me llamaron de la Academia Nacional del Tango para diseñar un sistema para clasificar las partituras; algo muy parecido a las fichas técnicas de Alternativa. Desde esa época ya existía en mí lo clasificar información artística. Alternativa nace de una necesidad propia. Yo soy la persona Código Número 1 y la Obra Código 1, que era la obra en la cual yo actuaba en ese momento. Siempre primero fue probar conmigo. Al comienzo Alternativa fue una lista de difusión, un mailing. Yo era un estudiante de teatro y mis compañeros me llenaban de mails con sus obras. Me planteé unificar todo, armar una base de datos y ahí apareció el sitio web. Los cambios que fue haciendo Alternativa en el tiempo también reflejaron los propios. Alternativa arrancó con un concepto militante: no íbamos a promocionar teatro oficial, ni comercial porque todos ellos ya tenían su espacio. Este era un lugar para el teatro que no lo obtenía, pero cuando a mí me tocó actuar en el Teatro San Martín en mi CV de Alternativa no podía figurar porque era una obra de teatro oficial. En aquel momento me lo planteé como una disyuntiva y ahí sumamos el teatro comercial y oficial, vimos que si lo ampliábamos era un beneficio para todas las partes.

¿Cómo surge el nombre?

Antes de Alternativa Teatral, tenía informática alternativa y la palabra alternativa nunca tuvo que ver con el teatro alternativo. Eso fue casualidad, una coincidencia. El termino surgía de la música alternativa, que en mi adolescencia me gustaba bastante.

Javier Acuña, creador del proyecto.

¿A qué se debe el cambio de identidad?

La base es Alternativa, no es teatral. El proceso de cambio de identidad lo estamos planificando hace casi 3 años. La idea es crecer porque en cierto punto encontramos un techo. Pensamos dos hipótesis: Lo cultural o lo escénico, lo que ocurre en vivo. Lo cultural a mí me pareció demasiado así que decidimos ir por lo escénico y quitarle la palabra teatral trasformó la marca en flexible. Ese fue el planteo y no tiene absolutamente nada que ver con el contexto actual. La propuesta fue hacer hincapié y sostenerse en la idea de lo alternativo como posibilidad de lo diferente, de lo que puede ser de otra manera. Alternativa siempre funciono del boca en boca, nunca salimos a vender nada. La acción que hicimos fue despedirnos de alternativa y estuvo pensada desde un lugar emocional. Y que le saquemos la palabra teatral no significa que vamos a abandonar el teatro. La idea es ampliarnos. Volvernos un poco más flexibles. Nuestra meta era ocuparnos de lo vivo y no se dio porque ahora estamos poniendo videos grabados y ahí vemos el valor de que la marca, efectivamente se volvió más flexible y resiste. El primer logo nadie lo debe recordar. La palabra teatral estaba mucho más grande que alternativa. El segundo ya era Alternativa Teatral abrazada por el símbolo del infinito, en realidad es el símbolo de cáncer. Alternativa nació el 11 de julio y por eso es de cáncer. Tenía una bajada que decía: El lugar donde habitan las tribus teatrales. Cáncer es el hogar, la tribu y el sol adentro es el artista. Alternativa es la casa de los artistas. Esto era lo que quería decir el logo anterior y el nuevo se saca de encima todo y va de lleno a la palabra Alternativa. En la identidad nueva no hay logo, sino que hay múltiples logos Hay tres versiones de logo con la palabra alternativa y cada una de ellas tiene 6 variantes de combinaciones. Si miras fijo en la pantalla la palabra Alternativa va a ir cambiando y hay diferentes tipos de A.

Cuándo arrancaste con Alternativa, ¿imaginaste el alcance que podía tener?

Nunca jamás. En primer lugar, Alternativa es lo menos especulativo del mundo. Del mismo modo fue la performance de despedida, sabíamos que podía tener cierta repercusión, pero nunca todo lo que sucedió. La primera manifestación de la nueva identidad de Alternativa es una performance y creo que eso ya da cuenta de esta nueva personalidad de Alternativa. Fue pensado como un acto poético. El comunicado tiene cierta pretensión poética de vincularlo al final de una función. Además, juega con el color negro. Nada que ver con el luto, sino que es el color de nuestra nueva identidad.

¿Por qué el cambio de color de violeta a negro?

El diseño es de Martín Gorricho. Se fue el violeta para que el color lo pongan los contenidos y las fotos. La decisión del blanco y negro es estrictamente funcional y está basada en la propia experiencia. No compiten, sino que se complementan. La premisa de la trasformación trabaja en dos paradigmas de comunicación: el paradigma rock que tiene que ver con el artista y el paradigma amor porque el origen de alternativa es emocional. Lo emocional es básicamente alternativa.

¿Van a incorporar a youtubers?

Sí, es algo que venimos analizando. Ya tenemos a Guillermo Aquino. Yo soy bastante consumidor de youtubers, no tanto de locales. En un momento empecé a investigar y ahí vi que en muchos casos eran actores y muchos de ellos terminaban haciendo funciones en teatros. Lo veíamos como un pasaje bastamente natural. Un contenido que podía estar circulando en Alternativa y también podíamos estar vendiéndole entradas en el teatro.

¿Alguna vez pensaste esta unión teatro y tecnología que sería tan fuerte?

A los 11 años empecé a interactuar con las computadoras, con el tiempo me di cuenta de que mi primera interacción con la computadora fue expresiva. Hice un muñequito que ocupaba 3 posiciones en la pantalla y bailaba con una música de fondo. Mi primer vínculo con lo tecnológico fue expresivo. Siempre estuve vinculado con tecnología y me gustó. En el 2008 hice un evento que se llamó “tecnoescena” que eran todas obras de teatro cuya producción tenían que ver con lo tecnológico. Se hizo vía streaming de todas las obras.

Uno de los logos antiguos de Alternativa Teatral.

¿Cuáles son algunos de los futuros proyectos?

Alternativa se va a empezar a meter en la producción, queremos ser nosotros los que empecemos a generar contenido artístico. La primera acción performatica fue la despedida y este año vamos hacer varias performances nuevas. Sacar la palabra teatral nos permite entrar en una zona de mucha experimentación incluso dentro de lo tecnológico y estamos haciendo cosas que van a ir directamente al ámbito tecnológico. El teatro tiene una mirada muy conservadora. Habría que ver por qué. Lo que sucede hoy es un forzamiento inesperado a tener que vincularte con las herramientas y que finalmente el teatro lo va a tener que incorporar. Es positivo lo que está ocurriendo. Entiendo que es doloroso y que en este momento es difícil, pero en cuanto esto se reactive va a venir algo híbrido. Ambas disciplinas conviviendo y creo que le va a dar un potencial al teatro. Pensemos, una sala con una estética pequeña de 20 localidades que podés seguir manteniendo, pero a su vez reactivas 500 espectadores remotos. Te cambió absolutamente la realidad económica de tu sala.

¿Pueden convivir el streaming y el presencial?

Si, también se pueden combinar híbridos de otra forma. Cuando la obra no está en función en vivo, podés consumir el video. Solo por mencionar un ejemplo, un periodista en general no llega a ver todas las obras, pero si le dan la posibilidad del video la podría ver al medio día. O se podría hacer un registro de todas las obras y una vez que la obra cumplió su ciclo queda disponible en video y el teatro empieza a tener un ingreso incluso cuando no está funcionando. Creo que las proyecciones que tiene son inimaginables. La Omisión de Familia Coleman vendió 1000 entradas en una sola función. La capacidad de Timbre 4 es de 250 localidades. Un promedio de gorra virtual es de 300 pesos. Timbre 4 recaudo más que un fin de semana común y otras tantas obras más que están sacando mejores números de lo que podrían llegar hacer literalmente en una función. A Muscari le va muy bien, hace no muchos días vendió 2132 entradas. Más de 10.000 lleva vendidas con un espectáculo que surgió en la cuarentena y es en vivo.

Para conocer los cambios en la imagen de Alternativa, ingresá a http://www.alternativateatral.com/.